Connect with us

Burdas.cl

Burdas.cl

¿Salir o no salir del closet? Esa es la cuestión

Soy Lela

¿Salir o no salir del closet? Esa es la cuestión

Por lo general, cuando estamos en esa extraña etapa de nuestras vidas llamada adolescencia, comenzamos a probar un poquito de todo, abrirnos al mundo y sobre todo, definir quienes somos. Una parte importante de quienes somos, es nuestra orientación sexual ya que define hacia quienes nos sentimos atraídas física, sexual y emocionalmente. Algunas quizás descubrieron que les gustaban las chicas de pequeñas, casi desde siempre y otras tal vez se dieron cuenta como a los 15, todo es posible, algunas recién lo aceptan y/o asumen en plena crisis de los 40. Sobre “salir del closet” -Narnia- encontramos historias tiernas y bonitas (las mínimas) hasta tragedias dignas de teleseries venezolanas pero el tema que aquí nos convoca hoy es ¿Es realmente necesario salir del closet? ¿Qué implica?

Bueno para partir creo que es importante recordarles que todo lo aquí dicho es mi opinión y juicio personal -con un poquito de estudio encima- y que por lo tanto, pueden no estar de acuerdo conmigo -allá tú-.

La primera arista desde la cual vamos a analizar la salida de Narnia es en relación al propio sentir de quien lo hace, entendiendo las consecuencias que esto puede traer. En general el hecho de “salir del closet” (Decir abiertamente a amigos y familiares, por primera vez, que se es homosexual) es algo indudablemente estresante por que el no saber la reacción del otro, que puede ser tan buena como terrible, causa ansiedad y estrés en un gran número de personas.

Por otro lado –y según varios estudios- las personas abiertamente homosexuales, demostraron ser no solo más felices que quienes no lo eran, sino también se mostraron por sobre heterosexuales. Esto se explica por el hecho de que poder decir abiertamente quien eres -al fin-, claramente te hará sentir más tranquila ya que ya no tienes que esconderte ni mentir más. Solo para especificar, este estudio se basó en estudiar los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y otros factores asociados en un gran número de personas de diversas orientaciones sexuales durante un tiempo prolongado. Entonces, si hablamos de tu salud, al parecer ¡Salir del closet es bueno!

Por otro lado, no puedo evitar cuestionarme la real necesidad de contarles a las personas mi elección sexual, ya que si lo analizamos en profundidad, decir que es necesario contarles, implica entonces que es necesario que el otro esté enterado de mi vida sexual, quitándome una parte de mi intimidad, a la que heterosexuales nunca se ven obligados a renunciar. ¿A algún heterosexual se le pregunta si es heterosexual? Yo tengo entendido que no, eso no hay para que preguntarlo, ¿Entonces?

Entendamos aquí que la crítica está dirigida a la necesidad de dar explicaciones sobre quién soy a otros, solo por tener una preferencia sexual. ¿Es tan importante con quién/es me acuesto y de quien/es me enamoro? A mí me parece que es un dato que está de más. Una es libre de contarle su vida a quien se le antoje pero, simplemente esta necesidad de hacer tema las prácticas sexuales de otr@s me parece absurda e innecesaria, ¿Por qué? Porque MIS PREFERENCIAS SEXUALES NO DEFINEN NI CAMBIAN QUIEN SOY – Entiéndase pronto, por favor-.

Todas hemos escuchado o vamos a escuchar historias sobre esto, algunas muy lindas y emocionantes, otras muy feas y llenas de decepción, pero al final, desde mi punto de vista, siempre es mejor ir con la verdad de frente, porque uno se avergüenza de lo que esconde y no tenemos nada de qué avergonzarnos. No voy a negar de que muchas veces asusta la idea de salir del closet, que parece en muchas algo lejano o tal vez ansiado, pero al final de todo, si queremos dejar de ser silenciadas constantemente, tenemos que partir nosotras mismas alzando la voz.

22 años. Escritora lesbofeminista desde los 13, estudiante de psicología de tercer año en UAHC, amante de la libertad de expresión y la diversidad.

Click para comentar

Debes estar logueada para comentar Login

Leave a Reply

Más en Soy Lela

Arriba