Connect with us

Burdas.cl

Burdas.cl

“No le pongamos Nombre a lo Nuestro” un libro que sangra, libera, cada palabra en poesía

Libros

“No le pongamos Nombre a lo Nuestro” un libro que sangra, libera, cada palabra en poesía

“No le pongamos Nombre a lo Nuestro” un libro que sangra, libera, cada palabra en poesía

La primera vez que conocí a Sofía Vaisman fue sobre un escenario.

Estaba ella parada llena de energía y arrojo lanzando sus versos como dardos llenos de libido, misterio y una cierta violencia.

Me gustó. Nunca es fácil recitarse a uno mismo. Se necesita cierta valentía para desnudar la voz, el corazón y las tripas al unísono sin que te tiemble nada. Una especie de salto al vacío total.

En estos días calurosos he viajado con su segundo libro por la ciudad, entre metro, micro y aquellos espacios de tránsito dónde no te queda más que encontrarte contigo.

Leer poesía nunca es fácil, leer a otros es también encontrarse a sí en otras palabras.

 

“cómo explicarle que todo duele todo

el yeso la madera los ojos de cristal la sangre pintada

desfigurada mi fe primera”

 

Vaisman tiene estilo y voz propia, sin duda lo más excitante de leerla es su verdad.

Crea imágenes expuestas y claras, generando una atmosfera contemporánea pero encerrada en una especie de capilla, los cuerpos de mujeres siempre son cuidadosos y presentados como altares, existe un preciosismo, una especie de comunión transgresora porque abundan los símbolos religiosos, los santos y ángeles están presentes con una sensualidad romántica, lo sagrado y la ruptura de lo sagrado, enamorarse, perderse, el sexo, los mendigos de la calle, la champaña que sube burbujeante, la grasita del dedo pegada a la copa, todo pertenece a un universo de religión y erotismo.

 

“Estoy desparasitada

Meses de rehabilitación tragando dioses

y libros de autoayuda

miel de flores de Bach

pócimas de todo tipo

y tus facciones siguen en mí”

 

Ser un real poeta es vivir al límite, un poeta no pone freno a su sentir, su vida misma es poesía, todo se mezcla, todo de alguna forma se vuelve símbolo y el poeta al fin no puede escapar de lo que es, su única misión es vivir y entregar el alma porque sólo de esta forma se obtienen las palabras que frotan como un mantra, a veces dañino. Hay que sacarse de la cabeza, del cuerpo, esas palabras que saltan y giran.

Ser poeta es un acto performático, ser cien por ciento ser cada día. Es peligroso.

Sofía Vaisman Maturana es poeta y es valiente. Es lesbiana y cuánta falta hacen las voces lésbicas liberadas.

Yo, en estos días finales, dejo que su voz haga eco en la mía.

Es un buen libro para acompañar penas de amor y para reencontrarse con tantos amores, lugares, cuerpos de mujeres, que pasaron por nuestra vida como una aparición bendita que luego se va, y duele, y hay culpa, y rabia y dolor… amén.

“Tengo una angustia finita que va desde acá hasta allá

me estoy quedando sin calles donde mendigar.

Mañana, sin convicción alguna

me levantaré temprano a desnudar árboles.

No sé por qué en algún momento pensé que lo ibas a dejar por mí.

En breve

Los gusanos probarán la carne que fue entregada a ti

En vano.”

Dramaturga

Click para comentar

Debes estar logueada para comentar Login

Leave a Reply

Más en Libros

Arriba