Connect with us

Burdas.cl

Burdas.cl

Cuatro Alternativas de fertilización asistida para lesbianas

Vida y Salud

Cuatro Alternativas de fertilización asistida para lesbianas

Cuatro Alternativas de fertilización asistida para lesbianas

Tomar la decisión de traer un hijo al mundo no es fácil. Aunque para algunas lesbianas este paso siempre ha sido parte de su plan de vida, para muchas otras se convierte en un ir y venir de naturales contradicciones: esa ilusión que brilla tímidamente dentro de ellas, versus miedos e inseguridades respecto de sus propias capacidades y de lo que implicaría para sus vidas tomar esta decisión tan importante.

La realidad es que nunca nadie está preparada para ser madre ¡así que no te preocupes! No eres la única que está teniendo una eterna conversación consigo misma. Además, no tienes ninguna posibilidad de quedar embarazada antes de tomar una decisión consciente al respecto (hablemos de algunas de las ventajas de ser lesbianas).  Y aunque la mala noticia es que “el método de la piscola” no funciona para nosotras, hoy en día la ciencia está de nuestro lado y existen muchos otros métodos de fertilización asistida disponibles para quedar embarazadas una vez que tomemos la decisión.

¿Qué es la fertilización asistida?

La fertilización asistida es un conjunto de métodos y tratamientos cuyo objetivo es sustituir el proceso natural de reproducción, para conseguir un embarazo. Aunque históricamente ésta fue utilizada por parejas heterosexuales con problemas de fertilidad, hoy es ampliamente reconocida como una forma natural de concebir, para parejas del mismo sexo.

 

Aquí te presentamos resumidamente 4 alternativas de fertilización asistida disponibles para lesbianas:

 

  1. Inseminación artificial (IA)

En la inseminación artificial, se colocan en el útero los espermatozoides previamente seleccionados de una muestra, de la que se extraen aquellos que tienen menos probabilidades de fecundar un óvulo. Esta muestra puede ser de un donante conocido o de un donante de un banco de semen. Para aumentar las tasas de éxito de este proceso se suele realizar un tratamiento hormonal para estimular los ovarios, y dar seguimiento al ciclo para conocer el momento exacto de la ovulación y poder hacer la inseminación en ese momento. Este es un método de baja complejidad y si no hay ninguna alteración de infertilidad, suele dar buenos resultados en parejas de lesbianas.

 

  1. Fertilización in Vitro (FIV)

La fertilización in vitro consiste en la unión de óvulos con espermatozoides fuera del cuerpo de la mujer, con el fin de obtener embriones ya fecundados para transferir al útero materno. Paso a paso, este proceso podría resumirse así:

  1. Estimulación ovárica: Te pinchas las mismas hormonas que funcionan en un ciclo natural, pero en mayor cantidad y de forma super controlada por tu médico.
  2. Punción folicular: Una vez lista para ovular, el médico -por medio de un procedimiento bajo anestesia- irá pinchando cada folículo y aspirando los óvulos de su interior.
  3. Preparación de los espermatozoides: De acuerdo a lo que tú hayas decidido, aquí se prepara la muestra de espermatozoides para utilizar en el paso siguiente.
  4. Fecundación: El embriólogo -en el laboratorio-  junta los óvulos obtenidos con los espermios de la muestra en una misma placa de cultivo a la espera de que los últimos sean capaces de penetrar y fecundar los óvulos. Luego de 16 a 24 horas se puede comprobar cuántos óvulos han sido fecundados y se han convertido en un cigoto (el embrión de una célula).
  5. Cultivo de embriones: Los embriones obtenidos se “incuban” en un medio que simula el útero materno y se da seguimiento hasta 3 a 5 días post fecundación, cuando se convierten en blastocistos. Estos blastocistos son los que serán transferidos al útero materno.

 

Aquí se puede detener el proceso y congelar los embriones obtenidos hasta que decidas intentar un embarazo, o pasar al siguiente paso directamente.

  1. Preparación del endometrio: Por medio de hormonas, se prepara el útero de la madre para simular un estado de embarazo que básicamente corresponde a un endometrio (el recubrimiento interno del útero) de mayor grosor.
  2. Transferencia embrionaria: Luego de seleccionar el o los embriones de mayor calidad, estos se transfieren al útero de la futura madre por medio de una cánula (en un procedimiento sin anestesia y bastante simple).
  3. Prueba de embarazo: Este periodo es el conocido como beta-espera. Entre 12 a 15 días después de la transferencia embrionaria, por medio de un examen de sangre -llamado beta-hCG-, se determina si el tratamiento tuvo como resultado un embarazo.

 

  1. Método de ICSI

Corresponde básicamente a una fecundación in vitro convencional, pero con un poco más de ayuda, ya que en vez de juntar los espermios con el óvulo a fecundar para que estos cumplan su función, un solo espermatozoide es inyectado dentro del óvulo gracias a una microaguja. Aunque este método de fertilización asistida comenzó a utilizarse en el año 1992 para tratar casos de infertilidad masculina (facilitando el trabajo del espermatozoide), hoy es muy utilizado en lugar de la fertilización in vitro convencional, aunque no está demostrado que exista un tasa de éxito mayor que ésta.

 

  1. Método ROPA

La recepción de óvulos de la pareja, o método ROPA, es una fecundación in vitro -que puede ser realizada de forma convencional o por medio de ICSI. Lo importante aquí es que los embriones obtenidos por medio de la fecundación de los óvulos de una de las madres -la madre genética-, serán transferidos al útero de la otra madre: la madre gestante.

(Lee también “El Primer hijo de Rosana y María Inés”)

¿Qué método debería elegir para quedar embarazada?

 

La mejor forma de decidir qué método utilizar es preguntándole a tu médico qué alternativas tienen disponibles y luego evaluar junto con tu pareja, cuál de estas se ajusta más a su proyecto de familia. Existen muchos factores a considerar como la edad de ambas madres (si las dos quieren participar activamente del proceso), su estado de salud, condición de sus óvulos o útero, etc.

 

Otro factor a considerar es que mientras más complejo el procedimiento, mayor será el costo del mismo. Una inseminación artificial es un método de baja complejidad que podría tomar menos tiempo y requerir de menos hormonas para la estimulación por lo que suele ser el método más accesible para embarazarse. Para cualquier instancia de fertilización in vitro -ya sea la clásica, ICSI o ROPA- debes prepararte para incurrir en un gasto mayor.

 

Ya lo dije al principio y lo repito: tomar una decisión tan grande no es fácil, pero si lo estás considerando, recuerda que toda gran aventura comienza con el primer paso.

 

 

 

 

Mrs. Malchuk, “Mucho que decir, mejor lo escribo todo.”

 

Somos la revista lésbica de Chile.

Click para comentar

Debes estar logueada para comentar Login

Leave a Reply

Más en Vida y Salud

Arriba