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Concepción: Discriminación laboral a Pareja lésbica por conocido retail

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Concepción: Discriminación laboral a Pareja lésbica por conocido retail

Concepción: Discriminación laboral a Pareja lésbica por conocido retail

  • La siguiente información fue entregada directamente a nuestra revista por parte de las afectadas y autorizada por ellas mismas a ser expuesta de manera pública a modo de denuncia por discriminación sexual y laboral.

Jasmín Urzúa Pérez y Amanda Sepúlveda Reyes se conocieron en mayo del 2017 trabajando en la tienda Hites II en Concepción, su relación de amistad duro muchos meses hasta que se enamoraron y de amigas pasaron a ser novias. Con todos los antecedentes de discriminación que sufre día a día la comunidad Lgbttiq+ es que Jasmín y Amanda decidieron mantener muy bajo perfil en su relación, situación que evidentemente la sentían injusta por tener compañeros heterosexuales que trabajaban con sus parejas y eran libres de demostrar su amor hacía el otro cuando la situación lo ameritaba.

Un día Jasmín y Amanda deciden ir al funeral del hijo de uno de sus compañeros de trabajo y se encuentran frente a frente con Alejandro Cuevas, Gerente de la tienda y la supervisora directa de ambas en la tienda, Yasna Seguel, fue en ese momento que tanto Jasmín como Amanda supieron que las cosas cambiarían por la forma despectiva en que dichas personas las miraron al verlas tomadas de la mano, fuera de su horario y lugar de trabajo.

Amanda ingresó a trabajar en la tienda Hites II de Concepción y Jasmín siempre se preocupó de ayudarla, ya que nunca se le entregó a Amanda una capacitación para entender los procedimientos internos de la empresa como tal, y esto nunca había sido problema para la jefatura. Las cosas comenzaron a cambiar en el momento en que Jasmín intentaba ayudar a Amanda y Yasna, supervisora de ambas, las interpelaba y buscaba cualquier tipo de razón para separarlas, siendo que el trato por parte de Jasmín hacía Amanda era cien por ciento profesional, incluso su supervisora las llamaba sarcásticamente “siamesas” para hacer alusión al supuesto exceso de tiempo que Jasmín y Amanda pasaban juntas dentro del quinto piso de la tienda en cuestión.

Hubo una situación en particular que se desarrolló en el mes de Julio del año 2017, y fue que la supervisora comenzó a abordar, a perseguir y a hostigar a Jasmín y Amanda, usando como pretexto la venta de productos tangibles y no tangibles, incluso llegó a realizar comparaciones entre ambas trabajadoras para generar presión, amenazando directamente a Amanda con una posible desvinculación si es que no “rendía”, situación que se normalizó a tal punto que sucedía cada vez que las ventas eran bajas en el departamento de Tecnología de la tienda.

Durante el mes de Septiembre del mismo año (2017) Amanda es trasladada al departamento de Telefonía sin ningún tipo de aviso previo, en ese entonces la supervisora le dice a Jasmín: “La bajé para que me suba las ventas en Telefonía porque Amanda vende harto y es buena en lo que hace, y también la baje para separarla de usted porque todo el rato está encima de ella y no la deja trabajar, ustedes parecen un bloque y no lo son.”

Las amenazas se reanudaron y sin ningún tipo de explicación, se basaban nuevamente en el supuesto “bajo rendimiento” de Amanda, en este caso la supervisora volvía a señalarle que si no incrementaba las ventas sería cambiada de piso para ser separada de Jasmín, situación que en ningún momento y sentido interfería en el desempeño de ambas vendedoras. Otra situación que hizo entender a Jasmín y Amanda que ya no eran bienvenidas en la tienda, fue hecho de que la supervisora no les permitía salir juntas a “break” (descanso) poniendo cualquier tipo de excusa para no llegar a tener dicha posibilidad durante la jornada laboral, cosa que les llamó poderosamente la atención porque pasaba sólo con ellas y no con parejas heterosexuales.

Yasna Seguel, la supervisora de ambas chicas siempre ocupaba diferentes formas de hacerles saber su descontento con la presencia de ellas dentro de la tienda, a veces usaba nombres de colegas y/u otros jefes para demostrarlo, una vez les dijo: ”No sé qué hacer con ustedes, ya que siempre recibo reclamos de sus compañeros porque no les gusta que se acerquen mucho y que trabajen en el mismo piso y se ayuden”. A veces usaba el nombre del jefe de RRHH para negar posibles cambios de turnos o días libres, su propósito siempre era que Jasmín y Amanda no estuvieran juntas.

Además de todo lo anterior, existe registro que la misma supervisora solicita a RRHH de la tienda y al Sindicato de trabajadores de la empresa, representado en la zona sur por la dirigenta Valeska Reinoso, intervenir en la “separación” de las trabajadoras argumentando dicha solicitud con el hecho de que Amanda y Jasmín eran pareja. En dicha reunión, Valeska Reinoso le indica que ese tipo de información no tiene absolutamente nada que ver con el desempeño de las trabajadoras en la tienda antes señalada, además que como supervisora Seguel debía ceñirse en exigir aptitudes y actitudes para con el trato hacía los clientes y el desarrollo de procedimientos internos de la empresa, por ende, en dicha reunión no se establece realizar dichos cambios solicitados por no tener el peso suficiente laboralmente hablando.

Ese tipo de situaciones finalmente colapsaron a Amanda, llevándola incluso a ir a llorar al baño, logró contarle muchísimos más detalles de situaciones de discriminación hacía ella que no le había dicho a Jasmín por miedo a su reacción y a ser despedidas, también le señaló que no aguantaba más la situación de discriminación en el trabajo sólo por el hecho de ser lesbianas. Jasmín finalmente decide encarar a su supervisora, solicitándole que dejara de acosar y hostigar a Amanda sin razón alguna, y sobre todo que dejara de entrometerse en su relación amorosa porque si ellas sabían separar su relación amorosa de lo laboral, no encontraba razonable que una persona externa a esta se involucrara y expusiera en la tienda.

Luego de esta conversación, los tratos injustos hacía Amanda y Jasmín se detuvieron por un tiempo, y de un momento a otro les dan a conocer que Amanda debía cambiarse de jornada a la mañana, mientras que Jasmín se mantendría trabajando en la jornada de la tarde. Situación que las trabajadoras no aceptaron por encontrarlo un acto de represalia y discriminatorio. El comportamiento y forma de pensar de Yasna, supervisora, lo compartía con algunos de sus compañeros, ya que otro supervisor llamado Cristián Ruminott le señaló a un trabajador que él no comprendía como había gente como Jasmín y Amanda trabajando en la tienda y que era “asqueroso” tener lesbianas trabajando ahí.

El día 27 de abril del 2018, día en que se realiza la desvinculación de Jasmín, la situación que no dejó de ser extraña porque es llamada a la oficina del Gerente Alejandro Cuevas en la tienda Hites II, donde Jasmín trabajaba, y es Andrea Suazo, encargada de RRHH de la tienda Hites I en Concepción quien la desvincula. Suazo le indica a Jasmín que es desvinculada bajo el concepto del artículo 161 del Código del Trabajo, en otras palabras por “necesidades de la empresa”, razón que a Jasmín le pareció del todo extraña porque días antes, y en una reunión Alejandro Cuevas señaló a sus trabajadores que no se realizarían más desvinculaciones, luego de haber habido casi veinte despidos en un mes por una reestructuración.

Tanto Amanda como Jasmín no quisieron escalar la situación a jafaturas superiores, posiblemente a nivel nacional, ni exigir respeto con relación a las diferentes humillaciones que tenían por parte de su supervisora por temor a ser desvinculadas, además de ser conscientes de que muchos de los trabajadores que llegan a ese tipo de instancia son catalogados como “conflictivos” o “problemáticos” y al poco tiempo son desvinculados. Ambas siempre fueron apoyadas por su sindicato y nunca quisieron hacer este hecho público por temor, ya que estaban siendo dañadas psicológicamente, teniendo así un gran desgaste emocional como resultado de todo lo anterior expuesto.

Hoy Jasmín se encuentra aún desempleada y nos cuenta que “después de que me desvincularon de la empresa, psicológicamente y emocionalmente quedé muy dañada, jamás me había sentido tan discriminada solo por amar a una persona, me ha costado bastante ponerme de pie ya que tengo miedo a volver a pasar por lo mismo, toda esta situación es dolorosa y enfrentarla también. Hoy estoy de pie por mis hijos y por todos, todas y todes los que no se atreven a hablar.”. Jasmín ha intentado buscar trabajo nuevamente y ha tenido dos entrevistas hasta el momento, pero ha tenido que retirarse en medio de ellas porque con todo lo sucedido ahora sufre de crisis de pánico, situación que evidentemente no le permite avanzar del todo.

Al día de hoy, el caso de discriminación laboral de Jasmín y Amanda se encuentra en manos de tribunales, también existe una denuncia en la inspección del trabajo, ahora la pareja afectada sólo espera que se haga justicia por todo el daño que les han causado.

Cabe mencionar que las afectadas trataron de dar a conocer su caso a diferentes agrupaciones LGBTI, de las cuales no obtuvieron respuesta. Como medio recibimos información a través de Twitter, nos comunicamos y la mostramos a la opinión pública. Juzga por ti misma, comparte y si pasas por situaciones similares, escríbenos a contacto@burdas.cl

Comunicador de la comunidad Lgttbiq+, intento de comediante y creador de “Cola Fuertona” en Instagram. Soy una cola opinante y crítica ante temas contingentes e importantes.

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